NUEVAS TECNOLOGIAS PARA EL AHORRO DE COMBUSTIBLE
EL DOWNSIZING EN MOTORES DE GASOLINA.
El compromiso de los constructores europeos con la reducción de las emisiones de CO2 y del resto de componentes contaminantes de los gases de escape con el consiguiente ahorro de combustible, tiene como consecuencia directa un cambio tecnológico importante en los motores de gasolina. La reducción de la cilindrada a iso-potencia es una de las vías que esta siendo estudiada actualmente.
El fenómeno llamado “Downsizing” pretende sustituir los motores de gasolina de cilindrada importante por otros más pequeños sobrealimentados con el objetivo de reducir el consumo pero manteniendo el mismo nivel de potencia y par que el motor de referencia.
La base de la mejora en consumo es el desplazamiento de los puntos de funcionamiento más frecuente hacia la zona de mejor rendimiento.
Las consecuencias de la reducción de la cilindrada sobre el coste, el espacio ocupado y la masa del motor, no son tan claras como cabría pensar en un principio. Se tendría tendencia a decir que el nuevo motor será más pequeño y más ligero, pero la conclusión no es tan evidente, incluso si se plantea la reducción del número de cilindros. El sistema de sobrealimentación y el intercambiador deben ser tenidos en cuenta en el balance de masa. Junto a esto, el espesor de las paredes de la culata y del carter deben ser recalculados puesto que la presión y la temperatura en el cilindro serán más importantes.
El objetivo de la introducción del sistema de sobrealimentación no es la realización de un motor para vehículos deportivos, se trata de permitir a un motor de cilindrada reducida de alcanzar un nivel de prestaciones aceptables.
Los dos sistemas más comúnmente utilizados son el turbo-compresor y el compresor volumétrico, y que serán sin duda introducidos con algunas modificaciones en los futuros motores de gasolina.
EL SISTEMA START & STOP.
El sistema start & stop desarrollado por Bosch ya está instalado en más de un millón y medio de vehículos desde que comenzó su fabricación en 2007. Esta tecnología permite una reducción significativa del consumo y las emisiones del automóvil pero, ¿Cómo funciona exactamente?
Los ingenieros de Bosch tuvieron una idea para mejorar la relación de los coches con el medio ambiente: conseguir que el motor se apague cuando no está utilizando su potencia, cuando está al ralentí. De este modo se conseguiría una reducción en el consumo y por lo tanto en las emisiones de CO2 de hasta un 8% en su uso urbano.
Para ello la tecnología start & stop se compone de un motor de arranque, un módulo de control del motor con un coordinador start & stop integrado y un sensor que calcula el estado de la bateria. Gracias a estos componentes, cuando el coche se detiene por cualquier razón, el motor se para y ahorra combustible. A la hora de reanudar la marcha, el conductor simplemente tiene que pisar el embrague y la tecnología vuelve a arrancar el motor.
Durante el tiempo que el motor está apagado los dispositivos eléctricos del vehículo siguen recibiendo energía. Para evitar el agotamiento de la batería, el propio sistema start & stop gracias a un sensor integrado, controla el estado actual y futuro de la misma.
Los componentes del sistema start & stop son de un tamaño reducido, que permite su integración en prácticamente todos los vehículos. Ahí radica su tremendo éxito en un mercado como el automovilístico, con una tendencia hacia la reducción del gasto de combustible y el ecologismo cada vez más evidente.